viernes, 30 de agosto de 2013

Vientos nuevos en la Universidad Veracruzana
Manuel Martínez Morales

La designación de la doctora Sara Ladrón de Guevara como rectora de la Universidad Veracruzana abre la posibilidad de iniciar un proceso de renovación –basado desde luego en un diagnóstico puntual sobre las fortalezas y debilidades de la UV– que permitirá la consolidación y avance de las funciones sustantivas de la Universidad: docencia, investigación y difusión de la cultura.

A pesar de las suspicacias que rodearon al proceso, la Junta de Gobierno se las arregló para estar a la altura de las circunstancias y, apegándose estrictamente a lo marcado en la legislación universitaria, eligió al mejor candidato para ocupar la rectoría, esto es a la doctora Sara Ladrón de Guevara.

Dado el amplio y sólido curriculum de la doctora, al reconocimiento nacional e internacional que por su trabajo ha alcanzado y a su experiencia en cargos de dirección académica, seguro estoy que el género no fue un factor decisivo, aunque creo que es motivo de beneplácito el que, por primera vez en la historia de la UV, sea una mujer quien ocupe la Rectoría.

La esperanza de un cambio renovador en la UV se deriva principalmente de la propuesta de la académica quien intenta combinar tradición con innovación; esto es, tomando como punto de partida lo mejor de la tradición universitaria, pretende ahora enlazar estos elementos con propuestas innovadoras que permitan dar un paso hacia adelante en lo referente a las funciones universitarias sustantivas. Sin dejar de lado, por supuesto, la atención a otros problemas ingentes que la Universidad enfrenta desde hace tiempo, como son la ampliación de la matrícula y el fortalecimiento del financiamiento que recibe la UV.

Conociéndola, creo que también atenderá demandas reiteradas en los últimos años como son: una reforma bien sustentada de la Ley Orgánica; la urgente revisión y evaluación a fondo del Modelo Educativo Integral y Flexible, cuyas limitantes y signos de agotamiento se han señalado repetidas veces; así como una profunda revisión de la forma en que se decide, asigna y distribuye el presupuesto universitario.

Es de reconocerse el apego –en la letra y el espíritu– de los integrantes de la Junta de Gobierno al Reglamento Interno de la propia Junta, que establece en su Artículo 28 que en la elección de Rector se tratará fundalmente de establecer un juicio de idoneidad académica entre: a) El bien de la Universidad y b) Las características de cada candidato.

En particular, se toman en cuenta las características de los candidatos con relación a tres aspectos: I. La Institución: a) Comprensión de la situación académica-administrativa de la Universidad; b) Comprensión de la situación política interna de la Institución; y c) Concepción del futuro de la Universidad; II. El medio externo: a) Independencia, real y manifiesta, ante los intereses económicos y políticos, de modo que pueda representar efectivamente la autonomía de la Institución; y b) Reconocimiento en el medio de la educación superior estatal y nacional; III. Su capacidad para ejercer el puesto de Rector: a) Capacidad académica: sólida formación científica y/o humanística, amplios logros académicos y profesionales reconocidos y capacidad de crítica; b) Capacidad administrativa: liderazgo; creatividad e iniciativa; experiencia en responsabilidades de administración universitaria, en su caso; y c) Capacidad humana: honestidad; respeto a las personas y buenas relaciones humanas; prudencia y personalidad adecuada para representar a la Universidad.

Para quienes conocemos a la doctora Sara Ladrón de Guevara no hay duda que cumple cabalmente con las características señaladas y quienes no la conocen podrán apreciar estas características si revisan su curriculum y buscan referencias personales entre quienes han tratado con ella.


Todos los universitarios debemos felicitarnos por la designación de la doctora Sara Ladrón de Guevara como Rectora de nuestra Universidad, pues estamos seguros que no solamente cumplirá con los compromisos asumidos en su propuesta, sino que será receptiva a las propuestas emanadas de la propia comunidad universitaria.