jueves, 8 de noviembre de 2012


Columna Acentos
La educación de indígenas y afrodescendientes en América Latina.
Por Luis Gerardo Martínez García

Al parecer ya a nadie le sorprende el hecho de que ciertos sectores de la sociedad vivan en situación de discriminación y desigualdad, como si ello fuese algo propio de la gente por su condición de ser. Si eres indígena o afrodescendiente es natural que permanezcas al sector de las comunidades pobres y tengas una pobre educación. Nos hemos vuelto indiferentes ante la discriminación y la desigualdad. Debemos reconocer que hay esfuerzos importantes de la sociedad civil que viene trabajando sistemáticamente por mitigar las situaciones de pobreza extrema y marginación premeditada. También debemos reconocer que existen asociaciones civiles que dan voz a grupos; aunque también se sabe de otras agrupaciones que lucran con la situación de pobreza y racismo, mermando los avances hoy en día.

Se estima que en América Latina, la población indígena fluctúa entre los 40 y 50 millones de habitantes. Se dice que esa población indígena la conforman cerca de 410 grupos étnicos; otros por su parte, afirman que son 500. La CEPAL finalmente habla de 640 pueblos étnicos reconocidos. En cuanto a la población indígena, el país que reúne la mayor cantidad es Perú con 8.5 millones de habitantes, seguido de México con 6.1 millones. La propia CEPAL, referente a la población negra y mestiza, afrolatina y afrocaribeña, afirma que existen más de 150 millones de personas en AL, lo cual significa que cerca de 30% de total de la población es afrodescendiente, siendo Brasil donde se concentra la mayor cantidad; en tanto que México ocupa el lugar número diez, de acuerdo con sus registros. “Algunas fuentes señalan que el acervo lingüístico de la región supera los 850 lenguas y dialectos (CEPAL, 2006), los resultados difundidos por el Atlas Sociolingüístico de Pueblos Indígenas en América Latina (UNICEF y FUNPROEIB Andes, 2009) dan cuenta de 420 lenguas habladas”.

Todo ello forma parte de contenido del libro que publica este mes de noviembre la Organización de Estados Iberoamericanos, denominado La situación educativa de la población indígena y afrodescendiente en América Latina. En él se detalla: “La información censal indica que la mayor parte de la población indígena latinoamericana reside en áreas rurales coincidentes con sus territorios ancestrales y con los espacios a los que fueron reducidos”. De acuerdo con información emitida por la CEPAL “En contraste [afirma] a lo que ocurre con la mayor parte de la población indígena, la población afrodescendiente presenta niveles de urbanización muy superiores, incluso respecto al resto de los grupos étnicos latinoamericanos”.

En todo este contexto en que persiste esa problemática innegable de discriminación étnica y racial, determinante de la desigual distribución de los recursos, la OEI exhibe la situación Educativa de la Población Indígena y Afrodescendiente en América Latina. El documento señala que de acuerdo con la situación socioeconómica de ambos grupos será la situación educativa, es decir: desfavorable. Considerando varios países, entre ellos México, referente a la escolaridad dice: “En términos generales se observa que los niños indígenas y afrodescendientes retrasan su ingreso al sistema, se atrasan más en el transcurso de sus trayectorias escolares y las interrumpen antes. Es así que las brechas étnicoraciales en la proporción de niños y adolescentes desescolarizados aumenta gradualmente, conforme la edad, en casi todos los países”. Recomendable la lectura de este documento que forma parte de del Informe sobre Tendencias Sociales y Educativas de América Latina 2011 del SITEAL. sinrecreo@hotmail.com